Gérald Ghislain nació en el sur de Francia y se crió en Marruecos, rodeado de aromas mediterráneos. Fue cocinero antes que perfumista. Se define como epicúreo y asegura trabajar sobre todo con amor. Fundó «Histoires de Parfums» hace diez años y creó una colección de doce perfumes raros y delicados, muy complejos, algunos con 114 ingredientes. Este año fue nominado a los Fi Fi Awards, los «Oscar» del perfume en la modalidad de nicho. Ghislain piensa con la nariz y escribe con esencias en lugar de tinta.
SUSANA GOLF – LEVANTE-EMV. «A medida que entraba, Emma se sintió rodeada de aire caliente, una mezcla de flores y ropa bonita, carnes ahumadas y el olor de la trufa». Con esta cita de Madame Bovary (Gustave Flaubert) presenta Gérald Ghislain sus perfumes. Formado en el Institut Supérieur International du Parfum de la Cosmétique et de l’Aromatique Alimentaire creado por Guerlain y perfeccionista, ha creado personalmente unos conos de cristal con filtro para dar a oler sus creaciones.
Dice usted que usa las fragancias como tinta, que cada perfume es como un cuento y el conjunto una biblioteca. ¿Le gusta contar historias que no se leen, se huelen?
Me gusta contar historias que hagan a la gente soñar. No soy un escritor, por eso uso las fragancias en lugar de las palabras, son mi tinta. Quise crear mi propio tipode perfume «historia», respetando los fundamentos históricos del perfume a través de toques de inspiracióncada fragancia se identificapor la personalidad de su fecha de nacimiento. Cada perfume es la personificación de un volumen imaginario de una enciclopedia imaginaria. Yo cuento historias pero cada persona que se perfuma con mi fragancia es el narrador de la historia real, la piel lleva las historias a la vida. Es un paso más allá de evocar sensaciones o sentimientos con los aromas ¿no? Es una forma diferente de tocar a las personas para evocar sensaciones con aromas y esencias; es más íntimo, más inconsciente.
Los olores de la infancia marcan. ¿Cuáles fueron los suyos?
Yo pasé mi infancia viajando entre Francia y Marruecos. Fui un niño solitario y muy soñador. Yo solía observar el mundo que me rodeaba, personas, paisajes, colores, vida en las calles. Esta juventud en una atmósfera mediterránea me dio un sabor de hierbas y especias. También observé a muchas mujeres, la importancia que daban a los aceites esenciales, sus particulares rituales de belleza. Crecí rodeado de lavanda, ámbar, tomillo, laurel y especias de África del norte y me marcó profundamente. Mi madre usaba Je Reviensde Worth y mi abuela Habanita de Molinard, ellas me pasaron su gusto por las fragancias de carácter fuerte y llenas.
Comenzó en la cocina ¿qué relación hay entre gastronomía y perfume?
La unión entre los perfumes y la cocina es fácil de encontrar: la búsqueda del acorde perfecto, de la armonía entre los aromas, la atención por los detalles y sobre todo el deseo de contar historias. Mi trabajo como cocinero influencia mis perfumes y mis fragancias y mi cocina también. Instintivamente pongo una gran atención a los ingredientes. Un amigo mío dijo que había muchas formas toques gustativos diferentes en cada uno de mis perfumes, como la canela y la rosa, la vainilla y lavanda. Incluso añado aromas a mis perfumes porque soy un cocinero y un epicúreo. Hay que ser un poco sorprendente y crear algo inesperado… En perfume al igual que en la cocina me gusta experimentar con ingredientes nuevos y tradicionales. Lo más importante no es el ingrediente en sí sino la calidad y la forma en que lo interpretas.
¿Cuál es el secreto de un perfume?
Crear una perfecta alquimia con la piel de la persona; ser diferente y fantástico en cada piel.
¿Qué hay que tener en cuenta al elegirlo?
Yo prefiero decir lo que no debería tenerse en cuenta: no poner atención a las tendencias del mercado y la imagen lanzada en la campaña de publicidad. Aspira a «dejar marca en la piel de la gente»
¿Qué relación puede establecerse entre el perfumista y quien usa su perfume?
Yo no quiero dejar mi marca, yo quiero que mi fragancia deje su marca pero sobre todo quiero hacer a la gente soñar.
Un «nariz» ¿nace o se hace?
Nacemos con él pero es un sentido que tiene tendencia de olvidarse. Puede ser porque es un sentido muy animal, no está muy bien visto, las personas no ponen atención a las esencias que le rodean.
¿Cómo se cultiva el olfato?
¡Debemos pensar con la nariz! Cultivar tu sentido del olfato estando alerta todo el tiempo de las esencias que te rodean, y pensando siempre: ¿qué estoy oliendo ahora? Es cuestión de hábitos.
¿Necesita cuidados especiales?
Sí. Tienes que tener cuidado con el universo de esencias que te rodea, pero cuando entras en este universo no puedes parar.