El lirio es una planta con múltiples variedades y subespecies que crecen en zonas húmedas, riberas de los ríos, lagos o zonas pantanosas. Excepto en el caso de los lirios barbados que requieren que el terreno no se encuentre encharcado. La característica común de todas ellas es que disponen de unas flores del mismo nombre que florecen en primavera y con flores muy vistosas y olorosas.
Es originaria del Lejano Oriente pero actualmente crece en todo el mundo, siendo sus principales productores para la industria del perfume, Italia y Marruecos.
El aceite esencial del lirio se extrae por oxidación y destilación de sus raíces, que tiene que fermentar durante dos o tres años de reposo. Este proceso tan largo hace que la obtención del aceite de lirio puro sea escaso y muy costoso. La fragancia resultante es muy parecida al de la violeta, con notas muy florales, empolvadas y reconfortantes, convirtiéndola en un elemento muy preciado en la perfumería.
Las propiedades aroma terapéuticas del lirio tiene efectos psicológicos muy fuertes. Su fuerte esencia ayuda a equilibrar la mente y puede deshacer bloqueos mentales y emocionales, y cicatrizar heridas. Ayuda a estimular la creatividad, la intuición y el amor. También en dosis pequeñas puede usarse como un buen expectorante en casos de enfriamientos, asma, mucosidades o bronquitis. Para ello, basta con hacer una infusión con una cucharada de rizoma (raíz) de lirio triturado en una taza hirviendo de agua. Esperar diez minutos y beber el té resultante por la mañana para que haga efecto durante el día y evitar las toses nocturnas.
Además, el aceite de lirio es usado por sus buenas propiedades como fijador del aroma en los perfumes y su cálidas notas han inspirado a grandes narices para sus composiciones como Chance de Chanel, L’Instant de Guerlain, Prada Infusión d’Iris, Burberry The Beat, Chanel nº 5, Lolita Lempicka, Hermes Kelly Caleche, Paris de Yves Saint Laurent, Lou Lou de Cacharel, Chloe Love, y así una larga lista de fragancias.
Su uso también se extiende a las lociones para el cuidado de la piel, nutrición y limpieza facial por su cualidades calmantes y cicatrizantes. De cualquier manera, el aceite no se usa más comúnmente por su elevado precio de fabricación.


