¿A quién no le refresca el aroma del té verde? Su aroma natural reaviva los sentidos y despeja la mente de sobrecargas. Y es por eso que una casa como la de Elizabeth Arden no se pudo resistir en crear con sus hojas un fragancia, Green Tea, que viene perfecta para las estaciones cálidas e incluso para el otoño que se aproxima. Green Tea de Elizabeth Arden fue creado por el perfumista Francis Kurkdjian en agosto de 1999, y en el que mezcla con gran acierto el té verde con toques acuáticos y con la característica de permanecer inalterable desde el primer momento al final.
En su composición revitalizante se encuentra los cítricos suaves como la mandarina y el néctar de naranja sanguina, junto con el jugo del lemongrass y la menta acuática que le aportan notas más frescas. En su corazón se dispone la flor de arroz china, el té verde, las flores de loto y la magnolia de Kyoto. En su nota base encontramos el almizcle. El resultado una fragancia floral-acuática fresca y equilibrada.
Para los que aman la fragancia del té verde pero gusta de esencias con notas más picantes y exóticas, Elisabeth Arden ha presentado una edición de Green Tea Camellia de Elisabeth Arden. Mantiene el frescor de la primera con unos matices que transmiten bienestar medicinal.
Las notas del Green Tea Camellia se inicia con los cítricos de pura bergamota, limón yuzu y té verde con ciruela. En el corazón de la fragancia vuelve de nuevo las hojas de te verde mezcladas con la camelia sasanqua, peonía blanca, magnolia china, pétalos de jazmín y flores de mandarino. Todo ello en una base de notas de almizcle angélica, abedul blanco, musgo y toques de especias dulces. Su creador es el perfumista Rodrigo Flores-Roux, que ha sabido magistralmente mantener la esencia de la fragancia aportándoles todos los matices del té incrementados con toques especiados. Y quizás, en un guiño a los naturistas y veganos, con todos sus componentes naturales y de origen vegetal.



