Jean Paul Gaultier vuelve a sorprendernos con un perfume del que sin duda se va a hablar mucho. Creada por los famosos perfumistas Annik Menardo y Olivier Cresp, Kokorico es una fragancia “diferente”, una mezcla de ingredientes poco comunes, que dan lugar a un aroma nuevo y original, según los deseos y las indicaciones del diseñador francés.
La fragancia gira alrededor de las notas del cacao, pero no se trata de un aroma dulzón, como el de los productos cosméticos a base de chocolate. La combinación del cacao con ingredientes como la hoja del higo, el pachulí, el cedro y el vetiver, da como resultado una fragancia fascinante y afrodisíaca, masculina y viril, pero de manera no convencional.
Kokorico es el término onomatopéyico utilizado en Francia para indicar el canto del gallo y equivale a nuestro quiquiriquí.
Encontramos el símbolo del gallo también en las plumas que aparecen en el dibujo de la K en el frasco y en la chaqueta que el modelo vasco Jon Kortajarena luce en el anuncio publicitario.
Un gallo que puede recordar tanto a Francia misma, siendo el animal el emblema de este país, como a la masculinidad, la fuerza y el orgullo varonil.
Kokorico es el perfume para el hombre poderoso, viril y valiente, atrevido y original. Una fragancia que encantará a las mujeres y que hará a los hombres que la lleven absolutamente irresistibles.
El frasco de un perfume tan especial, no podía ser algo normal, y menos tratándose de un perfume de Jean Paul Gaultier, cuyas creaciones anteriores han dejado una huella importante en el mundo de la perfumería, como también la idea de custodiar los frascos en latas de aluminio.
El estuche de lata esta vez es rojo, ancho y bajo. Abriéndolo, descubrimos el frasco de Kokorico que, visto de frente, tiene la forma del perfil del rostro de un hombre pero, observada desde una perspectiva diferente, reproduce la mítica forma del cuerpo masculino, característica de Le Male.





