Un frasco moderno y alegre, en forma de manzana, violeta, decorado con hojas en bajorrelieve, blancas y doradas. El tapón, también dorado, recuerda la forma de un tronco, con incluso el mítico corazón entallado en la corteza. Una presentación realmente original para un perfume que los es incluso más.
Lolita Lempicka no es sólo para “lolitas”. Es una fragancia con una fuerte personalidad, pensada para una mujer original, compleja, segura de sus gustos y que no tiene miedo a destacar.
El aroma que se desprende presionando el tallo de la manzana es al principio intenso, fresco y dulce. Muy pronto se deja notar el regaliz, elemento clave, que aporta un toque realmente agradable y delicioso. Se trata de una fragancia en general muy apetitosa, que incluye notas de cereza, almendra y vainilla, además de violeta, anís, iris e hiedra. Indudablemente dulce, pero sin llegar a ser empalagoso.
La manzana representa la dulzura, pero también el fruto prohibido, un símbolo lleno de significados, que guarda en sí la esencia de este perfume.
Lolita es la niña y la seductora, tierna y atractiva, romántica y sensual.
Como la encantadora protagonista del anuncio.



