Es un perfumista que lleva muchos años en la profesión y como él dice: ”En este trabajo pesa más el conocimiento; la pasión y el trabajo pesan más que la intuición”. Y por eso, cumplimentó sus estudios de química con formación en Ginebra y París. Empezó trabajando en los laboratorios de Antonio Puig en Barcelona y ya lleva 40 años en la casa. Actualmente dirige el laboratorio de perfumería de Puig, convertida en una de las más importantes en la fabricación de fragancias del mundo con marcas como: Antonio Puig, Antonio Banderas, Carolina Herrera, Nina Ricci, Paco Rabanne, Shakira,… y con la reciente adquisición del control de la producción de perfumes de Yves Saint Laurent.
Rosendo Mateu considera que su trabajo es muy intelectual. Su trabajo es traducir las expectativas del marketing o del cliente en un aroma y, pese a las dificultades que esto implica, considera que es un trabajo apasionante. Según palabras de Rosendo: “Se trata de pensar en el olor y después comprobar si lo que se ha creado huele a lo que se buscaba, a lo que exigía marketing, a lo que describía la persona que inspira o da nombre al perfume”. Como ejemplo, para la creación del perfume CH de Carolina Herrera, estuvo entrando y saliendo de sus tiendas para oler y captar la esencia de la imagen de Carolina Herrera.
En su dilatada experiencia ha sido testigo de los cambios en la composición de las fragancias desde las complejas creaciones de los 80, hasta las más naturales de los 90, más minimalistas y con menos ingredientes. Ahora se mantiene la tendencia de los noventa y se da gran protagonismo a los ingredientes de calidad que enriquecen la fragancia gracias a sus materias nobles.
Entre sus creaciones se encuentran desde el Agua Brava de Antonio Puig a finales de los 60, hasta las más actuales como 212 MEN de Carolina Herera, Herrera for Men, XS Men de Paco Rabanne.




